Don't dream It's over
(Considero que darle este título, que es el nombre de un tema de Crowded House, es totalmente aplicable a la situación que describo debajo)
Hace mucho tiempo que no me pasaba algo así. Hace mucho tiempo que "ella" no se me metía en la cabeza, que me daba vueltas, o que no recordaba "ese" tema. Ya pasaron poco más de seis años, y yo particularmente sé que esa marca va a quedar siempre ahí. Quizá tenga mucho que ver con mi estado actual, con una situación muy similar a la ocurrida hace seis años. Creo que en cierto sentido me hizo bien recordarlo. Al menos ahora sé que no me jode como antes.
Mientras controlaba el fuego del asado y mi primo Gustavo intentaba solucionar por enésima vez el problema de mi placa de DVD (que, a esta altura, es insolucionable: la placa está rota), mi hermana empezó a hacer limpieza del cajón del mueble de la compu. Una cajita redonda de Mistral en el que venía ese reloj hermoso que tengo y que me regalaron cuando me despidieron de Siembra (uno de los momentos más emotivos de mi vida, una de las poquitas veces que me quebré en público), algunos almanaques del año 2002 para atrás, una calculadora solar (!!! qué regalos estúpidos que hace la empresa en la que trabajo !!!), muchos manuales en inglés de softwares que jamás usé ni usaré... y un sobre. Un sobre de un laboratorio fotográfico con muchos negativos (unos cuarenta) y dos fotos. Son las únicas fotos reveladas que tengo de ese viaje de hace seis años y medio. Gracias a Dios.
"Ella" fue lo mejor y lo peor que me había pasado hasta hace unos años. Y es reflejo, en este caso y en tiempo presente, de situaciones muy recientes. Las similitudes que encontré entre una situación y otra son tantas, tantas... que paré de contarlas porque no me alcanzaban los dedos para hacerlo. También porque encontrando tantas similitudes, tantos paralelismos, lo único que iba a lograr es hacerme pelota.
Anoche, y después de mucho tiempo, soñé con ella. En el sueño me invadían diferentes sensaciones: sorpresa, incredulidad, miedo, alivio y, sobre todo, una descarga emocional importante, casi sanadora. No, no me puse místico ni nada por el estilo. Pero es lo que me generó.
"Ella" me sorprendía en mi trabajo, no recuerdo bien por qué estaba ahí. Y tenía que compartir una reunión conmigo y mi gerente. Yo, muerto de miedo, no sabía bien cómo reaccionar, ni qué era lo que mi gerente me iba a pedir. Bueno, lo que me pidió me sorprendió mucho: "Necesito que vayas a buscar unas autopartes". No sé si esas fueron textualmente las palabras, pero hacia allí fui, en un remis (un Renault 12 que necesitaba más autopartes que las que pedia mi jefe) con "ella" y Clara, sí, Clarita, quien está en un par de posts debajo. Ahora que me doy cuenta, mientras redacto esto, no es antojadizo que el rodado haya sido un 12: "ella" me había mencionado ese auto miles de veces, por situaciones que no vale la pena mencionar.
Sobre el Renault 12 fuimos a buscar autopartes. Era una zona muy oscura, llena a los dos márgenes de la calle (en realidad parecía una ruta, entre medio de montañas) de pseudonegocios de autopartes. La explicación a lo de "pseudonegocios" es sencilla: sus paredes no eran tales, eran casillas armadas con chapa, y los empleados permanecían en la puerta, cero buena presencia (incluso recuerdo haber visto a algunos con pantalones cortos, camisetas musculosas afuera mostrando panza tipo Aníbal el "námber uán") . También se veían árboles a los costados cuyas copas se juntaban sobre la ruta, lo cual hacía mucho más lúgubre la secuencia. El auto marchaba lentamente, en cámara lenta: a velocidad "Karma Police" indudablemente, sólo que sin Thom Yorke adentro y sin un pobre hombre adelante esperando una pérdida de combustible para prender fuego la unidad a distancia.
En el trayecto, "ella" se baja. Nunca supe bien por qué, pero se baja del auto. Clara parecía inmutable, sólo acompañaba. A "ella" se le acercaron varias personas, todas hombres, con intenciones no muy buenas. El Renault 12 arrancó, Clara me miró, yo miré hacia atrás y la ví por última vez. Seguí en el viaje con Clara, hasta que el sueño terminó.
No soy de soñar demasiado, pero conversándolo con una amiga (Karina) llegué a la conclusión que quizá ésto forme parte de un duelo. Que la cercanía con situaciones similares haya posibilitado este sueño. Y que Clara, ahí en el medio, me traía tranquilidad, paz. No me desperté sobresaltado, no me desperté ni preocupado ni ansioso. Me desperté tranquilo. Y de paso me sirvió para dejar atrás una historia, o al menos me sirvió para confirmar que la historia está cerrada hace rato.
Hoy estoy intentando cerrar otra historia. ¿Tendré que esperar otros seis años para soñarlo y que ello implique un duelo de una situación dolorosa? Espero que no. Por lo pronto sí, tengo sueño, pero eso es por haberme acostado tarde después de mirar Sportscenter.
3 Comentarios:
Me niego rotundamente a hacer psicoanálisis salvaje, creo que ninguno de nosotros está capacitado para buscarle una interpretación, creo que tampoco importa el verdadero significado sino el resultado que quedó.
Ojalá la otra historia se cierre al fin, ya sea en un sueño o de otra forma en donde estés tranquilo. Un beso.
Otro post interesantísimo. Últimamente venís con alto vuelo, Javi.
Excelente lo de "velocidad Karma Police" (best video ever), jaja...
Por último: ¡con razón ni aparece Clara! Mirá en los lugares que se mete... bueh, supongo que el día que la vuelva a encontrar será en la selva amazónioca u otro lugar impensado por el estilo.
Andy: Ya el análisis lo hicimos en el foro, y creo que lo que hablamos, más lo que hablé con Karina, se aproxima bastante a la idea que yo tengo de esta persona y su (posible) final.
Nacho: Gracias por el comment. Lo de Karma Police era inevitable, hasta parecía de noche en el sueño, no mencionarlo como referencia hubiera sido un pecado imperdonable. Y ya volverá pronto Clara, te lo aseguro. Eso sí, cuando vuelva, hacete un tiempito para verla, no es el tiempo precisamente lo que le sobra a Clara hoy por hoy.
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