Basta....no, mejor no
Nunca me había pasado de encariñarme tanto con algo. O sentirlo mío, sentirlo como parte de una rutina que no me molesta ni me bloquea, muy por el contrario, me encanta y me descontractura.
Allá por el 2001, ya ni me acuerdo cómo caí. Lo único que sé es que seguí la voz de alguien que me enseñaba mucho, de quien aprendía bastante y, en parte, a quien quería imitar. A ese alguien lo acompañaba otra persona que, para ser franco, nunca me había caído demasiado bien: de hecho lo catalogaba como una persona superficial y falto de los valores que a mí sí me interesan.
Lo primero que escuché fueron dos voces ceremoniales, casi acartonadas, a pesar de su juventud. A medida que fue pasando el tiempo los continuaba escuchando, siempre en su franja de 16 a 18. Ahí hablaban de todos los deportes, especialmente de fútbol, y como nunca antes, a veces me animaba y redactaba algo que tuviera que ver con el básquet, lo más serio y ubicado posible para no quedar descolocado.
Después, ya ni recuerdo por qué, empecé a escuchar también las dos primeras horas. Empecé a encontrar en ese fragmento algo mucho más personal, más intimista y si se quiere más relacionado a las emociones, a los sentimientos, a las sensaciones. Culpas, enojos, amores, fracasos, papelones....hablaban de todo y yo sentía que las mismas cosas que se contaban me podrían haber pasado a mí, o a mis amigos, o a mis familiares, o a cualquiera que me cruzara por la calle.
Ya no hubo vuelta atrás. Tanto "Todo pasa" como "Basta de fútbol" se convirtieron en adicción, y tanto Matías como Juan Pablo se transformaron en portavoces de mis sensaciones y de mis pensamientos. Y fueron horas, tardes completas de reflexión, de risa, de llanto y de conocimiento. Me leyeron una y mil veces, me ignoraron otras tantas. Me hicieron sentir así de importante y así de chiquito a la vez. Me dijeron que sabía de todo y que no sabía de nada.
Y también, me hicieron cambiar parte de mi vida, fueron canal para que conociera mucha gente, muchísima. De la más importante que ha pasado por mi vida. Directa o indirectamente ellos influyeron en el resultado.
No tengo muchos motivos para haber escrito esto. Sólo se me ocurrió plantear mi vida sin el programa en estos últimos años, y la verdad que seguro hubiera sido muy distinta. Me hubiera sentido bastante solo sin ello.
Allá por el 2001, ya ni me acuerdo cómo caí. Lo único que sé es que seguí la voz de alguien que me enseñaba mucho, de quien aprendía bastante y, en parte, a quien quería imitar. A ese alguien lo acompañaba otra persona que, para ser franco, nunca me había caído demasiado bien: de hecho lo catalogaba como una persona superficial y falto de los valores que a mí sí me interesan.
Lo primero que escuché fueron dos voces ceremoniales, casi acartonadas, a pesar de su juventud. A medida que fue pasando el tiempo los continuaba escuchando, siempre en su franja de 16 a 18. Ahí hablaban de todos los deportes, especialmente de fútbol, y como nunca antes, a veces me animaba y redactaba algo que tuviera que ver con el básquet, lo más serio y ubicado posible para no quedar descolocado.
Después, ya ni recuerdo por qué, empecé a escuchar también las dos primeras horas. Empecé a encontrar en ese fragmento algo mucho más personal, más intimista y si se quiere más relacionado a las emociones, a los sentimientos, a las sensaciones. Culpas, enojos, amores, fracasos, papelones....hablaban de todo y yo sentía que las mismas cosas que se contaban me podrían haber pasado a mí, o a mis amigos, o a mis familiares, o a cualquiera que me cruzara por la calle.
Ya no hubo vuelta atrás. Tanto "Todo pasa" como "Basta de fútbol" se convirtieron en adicción, y tanto Matías como Juan Pablo se transformaron en portavoces de mis sensaciones y de mis pensamientos. Y fueron horas, tardes completas de reflexión, de risa, de llanto y de conocimiento. Me leyeron una y mil veces, me ignoraron otras tantas. Me hicieron sentir así de importante y así de chiquito a la vez. Me dijeron que sabía de todo y que no sabía de nada.
Y también, me hicieron cambiar parte de mi vida, fueron canal para que conociera mucha gente, muchísima. De la más importante que ha pasado por mi vida. Directa o indirectamente ellos influyeron en el resultado.
No tengo muchos motivos para haber escrito esto. Sólo se me ocurrió plantear mi vida sin el programa en estos últimos años, y la verdad que seguro hubiera sido muy distinta. Me hubiera sentido bastante solo sin ello.
4 Comentarios:
Sabrán estos pibes lo que provocaron en la vida de muchos??
El amor, el poder tener un "grupo de amigos", el saber que siempre va a haber alguien del otro lado para hacerte la gamba...sabrán que todo empezó con un simple programa de radio???
A mi, que me maravilla el medio, sigue pareciéndome increíble...
un abrazo
Chris
Maru: ya sabés qué opiniones tenemos sobre el tema... te amo.
Anouk: Por suerte tuve la oportunidad de comentárselo a Matías, y por más que él me diga que sí, creo que aún no cae de las transformaciones que ha logrado en la vida de algunas personas (including me). Gracias por visitar este espacio.
Sí, yo no estoy seguro de que hayan caído en un 100%. Bah, estoy casi convencido de que no lo han hecho. Somos MILES, eh. Miles.
Eternas compañías vespertinas, noviazgos, grupos de amigos, gente que se casó. Eso, multiplicado por mil, es mucho. (para seguir con los comments matemáticos a los que vengo acostumbrando)
Nacho, creo que saben que han cambiado la vida de algunos, no sé si de tantos...por lo pronto conque hayan logrado eso con un par de pájaros es suficiente, digno de admiración para mí al menos.
Salud !
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